Salir de la zona de confort para vivir con todos los sentidos

Escrito por Isabel Santidrián (Burgos, España).

“¿Cómo estás?”, me pregunta todo el mundo a mi vuelta a España. Y no sé muy bien que responder, porque siento que no estoy aquí. Con las maletas aún sin deshacer, tiradas encima de una habitación que recordaba más acogedora, menos vacía, sin saber todavía si tirar el papel del baño al váter o a la papelera, siento que mi cuerpo ha regresado, pero que mi cabeza y mi corazón siguen en Ollantaytambo, en sus montañas, en sus comunidades, en su mercado, viajando en combi y en mototaxi a las casas de esos maravillosos niños y niñas.

Gracias MiPequeñaAyuda por confiar en mí, por acompañarme en el camino, por brindarme la oportunidad de recibir mucho más de lo que haya podido dar.

Hace demasiado poco tiempo, sin duda me hubiera gustado que hubiera podido ser mucho más, abrí un paréntesis en mi vida que me acompañará en mi día a día para siempre. Un paréntesis que no se cerrará ya nunca, porque mi camino ha cambiado de rumbo y mi punto de vista es ahora una panorámica de 360º. Salir de la zona de confort para vivir de verdad, para sentir de verdad, para encontrarse con una misma.

Enamorarse cada día, de esos niños, de esas niñas, de su familia, de esa gente que vive en el Valle Sagrado, un lugar que no deja indiferente a nadie.

Sin duda, una forma única de conocer un país y su cultura, viviendo su realidad cada día, recibiendo su agradecimiento, sus besos, sus abrazos. Descubriendo lugares a 4000 metros de altura donde el turista no llega. Hacer raíces cuadradas en sus casas. Jugar al pañuelito o a la gallinita ciega en un complejo arqueológico en el que no hay nadie. Experiencias que no se venden en un paquete de agencia de viajes. Amanecer cada día preparada para una nueva aventura: “¿Llegaremos hoy a tiempo al CEBE, o tardará en llenarse la combi?, ¿estará ya Leonel en la plaza o vendrá a buscarnos a la casa?, ¿y Delia, se habrá despertado a tiempo?, ¿nos hablará Nati en quechua o en castellano?, ¿habrá leído Yolanda el libro que le dejamos?, ¿le gustará a Miguel Ángel la nueva terapia?, ¿dará tiempo a que veamos un ratito de dibujos con Maryori después de hacer los cuadernillos rubio?, ¿tendremos energía suficiente para construir con adobe a 4000 metros de altura, o necesitaremos doble ración de trucha?”. Combinar cada aventura con un poco de guitarra y “chela” a la luz de la hoguera, la visita obligada al Machu Picchu o una buena peli en compañía mientras jugamos a ver quien tarda más en quedarse dormido. Mil fotografías que no necesitan filtro.

Ollanta, mi pueblo, MiPequeñaAyuda, mi casa. Gracias y mil gracias de corazón a las personas que lo hacéis posible. Dicen que “hay que volver al lugar en el que fuiste feliz, al menos una vez”, y yo no he podido ser más feliz, así que ojalá nuestros caminos vuelvan a cruzarnos. De momento, creo que mi cabeza y mi corazón seguirán allí por un tiempo.

Si tú, que estás leyendo esto, aún no conoces MiPequeñaAyuda, te animo a que hagas un paréntesis en tu vida y salgas de la zona de confort para vivir Perú con todos tus sentidos, de la mano de su gente. Seguro, serás feliz, y la experiencia no te dejará indiferente.

About MySmallHelp Peru

MiPequeñaAyuda – MySmallHelp Peru is a non-profit organization founded on 2011, to support children and young adults with disabilities or low economic resources in the Cusco region by providing them access to basic education, health care and skills training.

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